domingo, 16 de abril de 2017

¿qué partes de nuestro cuerpo nunca dejan de crecer?

Nuestro cuerpo crece, pero no todas las partes por igual. La cabeza y los ojos, desde que nacemos, crecen muy poco en comparación con el resto del cuerpo, por eso a los bebés los vemos cabezones y con los ojos muy grandes. Sin embargo, la nariz y las orejas no dejan nunca de crecer, por eso a algunas personas mayores su nariz y sus orejas nos parecen muy grandes. Son tejidos cartilaginosos que nunca dejan de crecer.

¿Por qué sudamos?

Sudar es natural para el organismo humano. Son varias las razones, si bien la más frecuente es que sudamos para regular nuestra temperatura.
Es una forma natural de refrigerar nuestro cuerpo, por eso cuando hacemos deporte y nuestra temperatura corporal aumenta o cuando la temperatura exterior es elevada, en esos momentos se produce la sudoración en nuestra piel.
Si no sudáramos seríamos incapaces de soportar el calor.
Es el agua de nuestro cuerpo el que se evapora al sudar, de ahí que en momentos de calor y de ejercicio debamos reponer el líquido perdido.
También se desprende sodio, de ahí el sabor salado del sudor.
Toda la piel es capaz de sudar, si bien en algunas partes se suda más que por otras, y se pueden dar diferentes olores dependiendo de la glándula sudorípara.

jueves, 20 de octubre de 2016

¿Los peces duermen?

Pues sí, los peces duermen, aunque no con el nivel de inconsciencia de los humanos. Duermen con los ojos abiertos, en lugares que les sirve como refugio para así descansar. Como todo animal también necesita sus momentos de descanso. Baja su nivel metabólico, su nivel físico y su respuesta a los estímulos exteriores disminuye, aunque no desaparece y podría detectar una situación de peligro.
Algunos peces como el tiburón o el atún que nadan de manera continúa no duermen, lo que sin dudas nos parecerá extraño a tod@s.


viernes, 1 de julio de 2016

Abel y Guillermo se despiden en la última jornada

Abel y Guillermo nos cuentan la última jornada de Profundiza. Gracias chicos por el trabajo realizado. Por cierto, los efectos especiales muy originales.
A seguir aprendiendo, buscando la respuesta a todo lo que os llame la curiosidad, porque digan lo que digan el saber no ocupa lugar.


Noa y Ana María nos resumen la séptima jornada de la curiosidad No mató al gato

Reflexiones del alumnado tras pasar una jornada en la biblioteca municipal Luís Berenguer de San Fernando. Noa y Ana María nos lo cuentan:


¿Cómo se producen los truenos? ¿y los rayos?

Los truenos y los rayos son dos manifestaciones distintas pero naturalmente muy vinculadas y que forman parte del mismo fenómeno climatológico: la tormenta eléctrica. El proceso que produce una tormenta eléctrica comienza cuando masas de aire caliente y húmedo comienzan a elevarse debido a corrientes de aire ascendente. Al elevarse, estas masas de aire comienzan a enfriarse y condensarse, formando nubes llamadas cumulonimbus, que pueden tener hasta 20 kilómetros de alto.

A medida que el aire se va condensando, se van formando gotas de agua y hielo que caen desde lo alto, a través de la nube, hacia la superficie de la tierra y, mientras caen, van colisionando con otras gotas y haciéndose cada vez más grandes, al mismo tiempo que generan dentro de la nube una corriente de aire descendente que se expandirá a lo largo de la tierra en forma de viento.

Como la velocidad de la luz es mayor que la del sonido, por eso vemos el rayo antes de escuchar el trueno. El tiempo que transcurre entre la luz del rayo y el sonido del trueno nos permite calcular la distancia de donde se ha caído el rayo.

¿Podemos respirar debajo del agua?

¿Podemos respirar debajo del agua?

Los humanos, como la mayor parte de los animales terrestres, tomamos el aire de la atmósfera a través de los órganos de la respiración.
Nuestro sistema respiratorio está exclusivamente al medio terrestre, por tanto, no podemos respirar en el agua, ésta se introduciría en los pulmones y nos produciría asfixia.
Podemos permanecer en el agua un tiempo muy breve, mientras dispongamos de aire con oxígeno en los pulmones, esto nos permite bucear unos metros por debajo del agua.

Para sumergirnos en el mar y permanecer algún tiempo bajo el agua es necesario disponer de aparatos que lleven incorporado oxígeno.